Marcos Chicot. Un proyecto de Vida para Lucía. Parte II

Después de la primera aventura tanto en la realidad como en la ficción, Chicot continuó escribiendo su nueva novela con la inquietud de explorar una historia que nos acercase a los misterios de la mente humana aprovechando la coyuntura de El asesinato de Pitágoras. Para mi sorpresa, leyendo en su página oficial, explica que son obras autoconclusivas y que ambas ahondan en temas distintos.

La Hermandad

Marcos Chicot había confirmado que La Hermandad no era la segunda parte de El Asesinato de Pitágoras, sino una historia independiente, desde una perspectiva narrativa diferente, con un telón de fondo de las nuevas tecnologías respecto a los últimos avances en computación neuromórfica.

Al ser licenciado en psicología clínica y ser un escritor con grandes inquietudes narrativas, quiso aprovechar dos frentes temporales para explicarnos que la perspectiva cognitiva, inherente en todo ser humano, puede ser maleable y tener unos efectos que pueden resultar devastadores para el individuo. Una lección que puede ser sumamente fantasiosa y efectiva dentro de la trama de La Hermandad, porque una de las dos líneas temporales utiliza los personajes de El asesinato de Pitágoras, aunque no por ello deja de ser una historia de suspense interesante con un desenlace desgarrador.

«La mente lee el cerebro como si fuera un libro. La mente se va haciendo consciente de su contenido según se va leyendo».

Chicot nos plantea el gran interrogante: ¿Cómo surge la consciencia a raíz de la materia y la energía?
Nos explica que el cerebro y la mente son dependientes entre sí y que interactúan entre ellos. La mente puede escribir en el cerebro y el cerebro leer la mente. La actividad cerebral hace que la mente emerja del mismo y lo plantea como el gran interrogante de la ciencia.

En La Hermandad, el escritor se centra en la estimulación cognitiva, que es una característica denominada plasticidad neuronal para estimular las conexiones neuronales. Los protagonistas investigan sobre el hecho de que el cerebro sea maleable y la posibilidad de utilizar esto tanto con fines positivos y negativos, manipulando a las personas hasta extremos que la mayoría de la gente no imagina que sea posible.
«Nos vamos convirtiendo en lo que pensamos»

Chicot continúa con la idea que nuestros pensamientos no están ahí por decisión nuestra. Nuestro cerebro y, por tanto, nuestra mente, se va moldeando de un modo que no decidimos. Si no somos conscientes de esto y no nos paramos a reflexionar, nos iremos convirtiendo en las personas que otros quieren que seamos y no en la que nosotros queremos ser. Caeremos una y otra vez en las redes de manipulación que tienden otros: campañas de publicidad, campañas políticas y, en casos extremos, las sectas y sus lavados de cerebro o, simplemente, opiniones de otros que aceptemos sin filtrar. Nuestras ideas y nuestra escala de valores se irán moldeando al margen de nuestra voluntad.

El cambio continuo es inevitable, pero mediante el aprendizaje, la reflexión y la autodeterminación, podemos coger las riendas de ese cambio.


El siglo XXI es el siglo del cerebro

 Textualmente nos dice Chicot en su vídeo Descubriendo el cerebro :

«El Human Brain Project se inauguró en octubre de 2013 y su duración prevista son diez años. Si todo transcurre como se espera, en 2023, se reproducirá en tiempo real el comportamiento de cada una de las cien mil millones de neuronas y sus mil millones de millones de conexiones. Será una herramienta fabulosa para obtener una diagnóstico más precoz y preciso y para acelerar la investigación en las causas y el tratamiento de enfermedades y trastornos como el Alzheimer, el Párkinson, la epilepsia, la demencia, la depresión. También nos ayudará a entender mejor la relación entre la actividad del cerebro y nuestras experiencias subjetivas, es decir, nos permitirá avanzar en la comprensión de la consciencia».

Cuando habla de la computación neuromórfica («con la forma de las neuronas, o con la forma del sistema nervioso»), nos habla de forma análoga al estudiante protagonista de La Hermandad haciendo alusión al gran descubrimiento de la mecánica del cerebro humano y de sus aplicaciones en medicina.

Chicot nunca dejará de sorprendernos. Si con su primera novela, en la primera parte de este ciclo de artículos, hablaba de su odisea matemática y digital (ebook), ahora la situación se invierte. Convertir la psicología matemática en odisea.

En esta ocasión, tras el éxito cosechado, quiso experimentar en una disciplina que domina a la perfección, la psicología y la mente, con el inciso, además, de pertenecer al prestigioso grupo Mensa, que también menciona en su libro.

Quedarían, aún, unos pocos años para el momento álgido de su carrera. El proyecto de vida para Lucía acababa de comenzar.

Continuará...


Comentarios